¿Siguen funcionando los anuncios de radio?

La radio cada vez es un medio con menos oyentes, ya que la gente se centra más en escuchar la música que le gusta, que está más fácilmente disponible, al igual que los podcasts de muchos programas de radio.  

Por tanto, ¿siguen siendo rentables los anuncios en la radio? Cada vez estamos más acostumbrados a la publicidad visual, con imágenes y emociones que se pueden percibir a simple vista, sin embargo los sonidos y lo que estos transmiten también pueden hacer mella en nosotros. Aquí os dejamos las ventajas y desventajas que tienen los anuncios en la radio. 

Ventajas 

La accesibilidad de la radio para todo el mundo, hace que siga siendo un medio muy importante para poner nuestra publicidad. Nos aseguramos que prácticamente todo el mundo pueda escuchar la radio sin que se necesiten hacer grandes inversiones en dispositivos. 

Además es una publicidad inmediata. El oyente la va a escuchar si está escuchando la radio, sin necesidad de incorporar muchas imágenes y necesitar que el lector se fije en el anuncio. 

Otra de las ventajas es que el mensaje se mueve con la persona, no necesita encontrarse sentado en el sofá de su casa para ver el anuncio, sino que puede viajar con él si está escuchando la radio en el coche. 

Desventajas 

La principal desventaja que se le puede atribuir a los anuncios en la radio, es que muchos de ellos se emiten en bloques de anuncios, por lo que cuando hay tres o cuatro anuncios seguidos, la atención del oyente disminuye, por lo que puede no prestarle toda la atención que quisiéramos. 

Esa atención es otra de los puntos en los que la publicidad de la radio falla. Muchas de las ocasiones en las que la gente está escuchando la radio, no le están prestando atención, sino que la tienen como ruido de fondo. 

Otra de las desventajas es la volatilidad del anuncio, ya que al no tenerlo por escrito ni de forma visual, recordamos peor lo que se dice en el anuncio. Para conseguir que el oyente recuerde nuestro anuncio, necesitamos repetirlo varias veces, por lo que puede llegar a ser cargante para el oyente y conseguir el efecto contrario. 

Y por último, la rapidez con la que debe transmitirse el mensaje, hace que este a veces no quede suficientemente claro para el oyente.